“Yo adoraba su sonrisa… y sus besos. Pero, por encima de todo, hoy creo que me gustaba sentir que era distinto a mi. Me encantaba la sensación de que todos los segundos a su lado se me escapaban de las manos, y que no había nada firme ni seguro, y que el solo me amaba cuando me miraba. -Dibujó una sonrisa torcida- Ya ves. Soy adicta a los casos perdidos”—Lilinn, pagina 145, Embrujo - Nina Blazon - (via tengofuercitaenlaspiernasydemas)